Storytelling ¡Cuéntame una historia!

Storytelling Veintemillas

21 Mar Storytelling ¡Cuéntame una historia!

Hace pocos días se celebró en Madrid Exchange 2017, un evento dedicado a ofrecer nuevas estrategias de Marketing relacionadas con el sector del vino.

En ese evento se puso de manifiesto, con acuerdo de todos los profesionales que allí acudieron, en la importancia de que el mundo del vino comience a adoptar fórmulas del mal llamado “nuevo Marketing”.

Una de las constantes (me niego a llamarlo técnica de marketing) que se fue repitiendo durante el evento fue la creación de una historia, relacionar a nuestro producto o a nuestra marca con un hilo conductor que empatice con el público y que facilite la absorción del producto en su keep-in-mind, el Storytelling.

No dejaba de ser sorprendente como muchos profesionales, algunos de ellos responsables de la parte de marketing para bodegas, tomaban nota y anotaban con letras bien grandes en su cuaderno la palabra en sí, algo que en mi forma de ver evidencia la necesidad de que bodegas y empresas relacionadas con el sector del vino cuenten con empresas profesionales en la creación de marca dentro del sector y que trabajen desde un punto de vista global.

¿Cómo crear historias efectivas que ayuden a vender más?

El Storytelling es uno de los puntos clave ya no del vino, sino de cualquier producto experiencial. Debemos tener claro que toda botella de vino es una novela en la que la etiqueta es su presentación, su nudo es el momento en el que probamos el vino y su desenlace cuando, tras probarlo, unimos los puntos formando el conjunto de la historia cerrando, por nosotros mismos, su círculo.

Esta novela tiene su escenario en forma de marca, que es la responsable de dibujar el paisaje y decorados de esa historia, dándole los colores y mundo en el que se desarrollará.

¿Y por qué el Storytelling es tan importante en el sector del vino? Esta forma de presentar un producto es algo en lo que hace hincapié el afamado libro de Martin Lindstrom “Buyology”, en el que anota como nuestro cerebro tiene una enorme facilidad para situarnos en primera persona de aquello que recibimos, facilitando la absorción de cualquier mensaje. ¿Por qué? Porque el ser humano es empático y social por naturaleza, y necesita hacer suyos los sentimientos y situaciones de cualquier historia para aprender de ello.

Esta capacidad de absorción debemos llevarla más allá. ¿Cómo hacer que la historia de nuestro producto pueda ser más efectiva? Haciendo partícipes de la misma a nuestros clientes. Inspirarles, movilizarles y darles las herramientas necesarias para que puedan hacerlas suyas. Ofrecer un aprendizaje, una vivencia o un sueño. Nuestra historia debe dejar el último capítulo del cuento sin escribirse para que sea el usuario quien lo termine. Edificar un paisaje (marca) certero y con una descripción exhaustiva hará que el usuario termine el libro como a nosotros nos gustaría, porque hemos logrado que el usuario entienda nuestra marca, nuestro producto, y lo haga suyo a través de primera persona. Eso es el éxito de un producto, porque además estamos convencidos de que se traduce con total seguridad, en un incremento de las ventas.

Como ejemplos geniales de esto tenemos varios ejemplos, la reciente campaña de Ambar en la que explica cómo elaboran su cerveza a través de cortometrajes, aunque para terminar esta entrada, queremos recordar el genial anuncio de Johnny Walker, inspirador y sin duda, buen ejemplo de todo lo que hemos explicado. ¿No os parece?

Recuerda, las historias bonitas terminan en la biblioteca. Las útiles, en nuestras vidas.

¿Y tú? ¿Cuentan tus vinos la historia que te gustaría? Contacta con nosotros y averígualo.

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