Categoría
Desarrollo de marca, Identidad corporativa, Packaging
Descripción

Sant Martí de Maldà es una pequeña población en la provincia de Lleida que cuenta con una cooperativa dedicada a la creación de aceites y AOVES con cierto reconocimiento en la provincia.

Contactaron con nosotros con la intención de que reinterpretáramos su gama de AOVES de la almazara creando un nuevo concepto de marca, separada del resto de aceites que actualmente la cooperativa comercializa.

El primer paso, tras realizar un estudio de competencias y benchmark de producto, fue la elección de dos nuevos envases, en formatos de 250 y 500ml, desechando el de 1,5l que actualmente utilizaban para darle un perfil más refinado y manejable al propio aceite, de gran calidad pero que en su anterior presentación no resultaba diferencial, y cuyo objetivo, era el de aportarle precisamente, una mayor calidad, limpieza y refinamiento, junto con el análisis de estrategia de precio, que logramos precisamente solventar con la elección de dos nuevos formatos.

Posteriormente, trabajamos con las botellas, escogiendo un acabado enteramente en blanco para que creara un contraste más elevado entre la etiqueta, que diseñamos en tono verde, y el propio blanco que aportaba la limpieza que buscábamos, así como ese toque más gastronómico, que fuera visible en el lineal y que tuviera el refinamiento, que trabajamos con la combinación de tipografías de palo y serifa de la propia etiqueta.

Para la etiqueta, trazamos un troquel con las líneas de la población de Sant Martí de Maldà en tal de, directamente, incrustar el plano de la población en la botella y creamos un logotipo representando, de modo esquemático, uno de los olivos de arbequina de la zona.

Finalizamos el proyecto con un papel a prueba de grasa para que no se estropeara con el aceite una cápsula en negro, obligada en este caso por la propia protección de seguridad y sello del producto.