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Señales de que tu marca necesita un Rebranding

Escucha recomendada: Rick James – Super Freak 

Hace un tiempo teníamos una presentación en Veintemillas que se titulaba “¿Es para mi?”.

Era una presentación breve que enviábamos a algunos posibles clientes que nos preguntaban quizás por el diseño de una etiqueta cuando lo que necesitaban era un replanteamiento de Rebranding para su marca al completo.

En esa presentación enumerábamos las señales más habituales de que una marca había entrado en una especie de “receso”, ciertas señales que muchas veces las empresas identifican con “no saber comunicar” o “problema comercial” cuando suele venir dado por un problema de percepción, estructura o arquitectura.

Y la activación, el cambio de chip, la llamada, suele producirse cuando al C.E.O de esta empresa alguien le dice que su imagen se ve “anticuada”, y ese es el motivo por el que siempre se relaciona el rebranding de una marca con el diseño de la parte visual, aunque no tiene que ver tal y como hemos comentando en más de una ocasión en el blog, el visual es sólo una identidad de la marca y nosotros hemos trabajado en la creación de marcas sin tener que tocar su visual.

Porque cuando hablamos de Branding, hablamos de negocio.

Algunas marcas que hemos creado y en las que hemos trabajado también en su estructura y estrategia.

1. Tienes un buen producto, pero nadie parece darse cuenta

 

Muchas empresas invierten años en mejorar sus productos o servicios, pero siguen teniendo dificultades para ganar visibilidad.

Cuando el mercado no percibe el valor real de lo que haces, el problema no siempre está en la calidad de la oferta. A veces está en cómo la comunicas o si en tu marca se percibe del modo correcto..

Si constantemente sientes que tu producto merece más reconocimiento del que recibe, quizá la marca necesite analizar el entorno, trabajar mejor su posicionamiento y diferenciación.

2. Cada vez te cuesta más diferenciarte de la competencia

 

Cuando todos parecen ofrecer lo mismo, la conversación acaba girando alrededor del precio.

Y competir únicamente por precio rara vez es una estrategia sostenible.

Una marca sólida ayuda a construir una propuesta única y reconocible que permite competir por valor, no por descuentos.

Esto se ve todo en el mundo bodeguero y sobre todo, en la exportación. ¡La importancia de la narrativa muchas veces supera a la del precio!

En el Rebranding de la marca de la bodega jumillana Silvano García aprovechamos un elemento, a simple vista común, para dotarle de una clara significancia y diferencial.

3. Sientes que los competidores están avanzando más rápido

 

No siempre es una cuestión de producto.

A veces simplemente comunican mejor, proyectan una imagen más coherente, o tienen una narrativa más clara o su estructura de producto se entiende mejor y es más clara.

Si percibes que tu empresa está quedándose atrás pese a hacer un buen trabajo, puede ser el momento de analizar cómo está siendo percibida por el mercado.

4. Ya no entiendes tan bien a tus clientes como antes

 

Los mercados cambian. Las necesidades evolucionan.

Lo que funcionaba hace cinco años puede no funcionar hoy.

Cuando empiezas a notar que tus mensajes ya no generan la misma conexión o que tus clientes han cambiado más rápido que tu comunicación, revisar la marca puede ayudarte a recuperar relevancia y establecer de nuevo una relación entre tus clientes y tu negocio.

5. Tu empresa ha cambiado, pero la marca sigue contando la misma historia.

 

Nuevos servicios. Nuevos mercados. Nuevos objetivos.

Muchas compañías evolucionan mientras su identidad permanece congelada en una etapa anterior.

La consecuencia es una sensación de incoherencia: la empresa es una cosa, pero la marca cuenta otra.

Encontramos muchas veces también en este punto incoherencias entre distintos aspectos de la marca. Tu lema sigue siendo “jóvenes y descarados” pero tu comercial más nuevo lleva 35 años en la empresa.

6. Te cuesta atraer y retener talento

 

La marca no sólo habla a clientes.

También habla a futuros empleados. Habla de la cultura interna de la empresa y de cómo se sienten las personas que forman parte de la estructura de la propia marca.

Cuando una empresa tiene dificultades para atraer profesionales o transmitir su propuesta de valor como empleador, suele existir un problema de percepción que va más allá de los procesos de selección.

7. No sabes cuál es la historia que hace única a tu empresa

 

Esta suele ser la señal más importante y para mi, se me hace muy curioso que muchas empresas o bodegas no sepan contestarla. En los restaurantes es verdad que suele ser algo más interiorizado, pero si a alguna bodega le haces la siguiente pregunta:

Más allá del beneficio económico… ¿Qué te mueve a hacer lo que haces?

Muchas veces resulta una pregunta incómoda. Está bien no perder el foco en que el principal objetivo de cualquier empresa es ganar dinero, pero las formas de ganarlo han evolucionado y las marcas que lo entienden aprovechan ese potencial.

Muchas organizaciones tienen buenos productos, experiencia y capacidad técnica, pero no saben explicar qué las hace diferentes.

Cuando una empresa no puede responder con claridad a la pregunta «¿por qué deberían elegirnos?», el problema rara vez se resuelve con un nuevo logotipo.

Se resuelve construyendo una marca con una posición clara y una historia propia.

Rediseñar no significa empezar de cero, significa limpiar y ordenar.

 

Una marca necesita evolucionar mucho antes de que su logotipo parezca antiguo.

Normalmente las primeras señales aparecen en forma de dudas: cuesta diferenciarse, atraer talento, comunicar el valor del producto o mantener el ritmo del mercado.