13 May El curioso caso de la agencia de Branding que no existía
Escucha recomendada: Angine de Poitrine – Sherpa
– Tío… Mírate este enlace y dime qué opinas de estos proyectos y de esta agencia de Branding.
Así fue el mensaje que recibí el otro día de un buen amigo. El enlace era el de una cuenta de Instagram de una agencia de Branding centrada bastante en el mundo HORECA. En la cuenta, además de ciertos posts con frases muy de Marketing de mercadillo, coexistían las típicas publicaciones de proyectos que todos tenemos. Diseño de paletas de colores, casos de éxito, etc.
Habían por eso dos cosas sospechosas de la cuenta: Una, el volumen de seguidores de la cuenta vs. interacción. Un clásico, la gente compra seguidores y se olvida de comprar interacción y luego canta que tienes 12.000 seguidores pero una media de 9 likes por publicación.
La otra cosa que llamaba enormemente la atención era la mediocridad de los proyectos. No estaban bien, pero tampoco mal de modo reseñable… Eran tan excesivamente planos y “avainillados” que cualquiera que lo viera sospecharía que las marcas estaban creadas por… ¡Creadas por IA!
– Así es David! Todo lo que ves no existe – Continuó mi amigo – No existen las marcas, no existe ninguna agencia de Branding… no existe nada!! Es una chica que ha creado todo en Redes Sociales sin nada de experiencia! La tía no tiene idea de nada y está convenciendo a cuatro de aquí del pueblo para que les ayuden con movidas de estas!!
OUCH!!!!
¡EL PROBLEMA NO ES LA I.A!
Esto lo decíamos ya en este artículo. La I.A es una herramienta fantástica, aplicada a los procesos de investigación de marca, creación de ciertos conceptos de diseño, creación de algunos mock-up’s… La diferencia es cómo se emplea.
Yo siempre hago la misma analogía friki trayendo a R2D2 al ejemplo. R2D2 es el perfecto copiloto de los X-Wings… Ayuda al calibrado de la mira láser, arregla problemas de la nave… Pero quién pilota es un ser humano. Es quien toma las decisiones.
Nosotros a estas alturas tenemos diferentes herramientas I.A para distintas cosas, y cada una de esas herramientas está destinada a cada uno de nuestros diferentes clientes. De esa manera puede aconsejar y orientarnos mucho mejor a la hora de poder realizar un desarrollo, un estudio de mercado, un índice de contenidos… ¡pero pilotamos nosotros!
¿Y por qué? Porque la diferencia en algo tan importante como crear marcas es clave para poder generar un trabajo honesto y que refleje algo tan trascendental como la identidad de una marca.
Y aquí es donde empiezan los problemas.
Algunas de las marcas que hemos ayudado a crear en los últimos años
Porque cuando una agencia de Branding —o alguien que pretende hacerse pasar por ello— basa todo su trabajo en herramientas de generación automática sin una base de conocimiento y experiencia real detrás, lo que acaba apareciendo no es innovación. Acaba apareciendo la mediocridad.
Marcas visualmente “correctas”. Marcas aparentemente funcionales. Marcas que incluso pueden parecer atractivas durante cinco segundos en una pantalla…
Pero completamente vacías.
Y esto sucede, y lo hemos explicado muchas veces, porque la I.A trabaja desde patrones estadísticos. Aprende de lo que ya existe. De lo que ya funciona. De lo que ya ha sido aceptado visualmente miles de veces y lo último que hace es arriesgar. Por eso casi todo lo que genera termina cayendo en una especie de “promedio creativo”.
Y precisamente la personalidad es una de las cosas más difíciles de construir para cualquier agencia de branding.
Porque una marca potente no nace únicamente de referencias visuales. Nace de entender contexto, negocio, comportamiento humano, cultura, competencia, percepción y emoción.
Nace de saber tomar decisiones.
Y ahí es donde entra algo de lo que curiosamente se habla muy poco últimamente: la experiencia.
Eso no te lo da Midjourney. Ni ChatGPT.
Y por eso es tan importante el criterio personal. Saber separar lo estético de lo importante, porque si no, un día te encontrarás que has contratado a un robot en lugar de a una agencia de Branding para crear tu marca. Esa que supuestamente es tan importante para ti. De eso que depende tu negocio.
Las herramientas aceleran procesos.
Pero no sustituyen pensamiento.
¿QUIÉN ESTÁ TOMANDO LAS DECISIONES?
Por eso, quizá la pregunta no debería ser si una agencia de branding usa o no usa inteligencia artificial.
La pregunta debería ser otra:
¿Quién está tomando las decisiones estratégicas de los procesos?
Una marca se construye entendiendo qué tiene sentido, qué sobra, qué diferencia a un negocio y qué debe permanecer en la cabeza de las personas cuando todo lo demás desaparece.
Porque cuando hablamos de branding no hablamos solo de diseño.
Hablamos de percepción.
De confianza.
De posicionamiento.
De negocio.
Y dejar todo eso en manos de alguien que simplemente ha aprendido a generar imágenes y vestirlas con discurso de agencia no es modernizar tu marca.
Es ponerla en riesgo.
