13 Feb Advertencia: Tu logo no es tan importante

En ocasiones, por suerte cada vez menos, nos encontramos con la frase “eso ya lo tengo cubierto” cuando nos encontramos por primera vez con un cliente y le comunicamos que estamos dedicados al Branding y a la creación de marcas para el sector del vino y la gastronomía. Y tras esa sentencia, suele señalar a las preciosas etiquetas de sus vinos, o su moderno logotipo en un stamping dorado, ocupando toda la contra de sus lustrosas nuevas tarjetas. Un logo bien grande, bien luminoso y por desgracia muchas veces, bien vacío.

Cuando hablamos de Branding o de “construir una marca”, a muchos lo primero que les viene a la cabeza es un aspecto, una imagen, pero al final, lo que debe materializarse en la mente de aquellos con los que queremos conectar es una historia, un trasfondo, un mensaje.

Y aunque el logotipo, como toda la parte de la identidad visual de una marca, proyecta al mundo lo que somos, es el mensaje quien nos define. En Veintemillas hemos transformado marcas sin haber tocado un ápice su logotipo. No es tan necesario. No es tan importante. La grandeza de los logotipos se la otorga el mensaje que exista detrás. Sin un gran mensaje, el logotipo de Dom Perignon sólo sería un garabato.

Muchas empresas y bodegas invierten grandes cantidades de dinero para trabajar una excelente identidad visual, o un deslumbrante Packaging en línea con las últimas tendencias para tratar de transmitir aquello que quieren ser, y no dedican el tiempo necesario en construir un trasfondo o mensajes que serán los que llegarán a conformar la verdadera realidad de la marca. ¿Si tu vino es “Rioja de redecilla”, por qué le pones un traje de Palomo Spain?

(atención: si le ves algo raro a esta imagen es por qué lo tiene)

Es el mensaje el que le aporta contenido a la marca, y no sólo nos referimos a nivel textual, sino a nivel identitario. Es quien nos habla de ella, de lo que quiere del mundo, lo que está dispuesta a hablar y de la promesa que le hace a su Público Mínimo Viable. Es quien transmite nuestro legado, es quien lanza nuestra Propuesta de Valor.

La historia siempre recuerda a aquellos que han dejado huella a través de sus actos o sus palabras, lo que en definitiva, supone un legado transmitido a través de un mensaje. 

Con las marcas pasa igual, y es importante recordarlo en la creación de marcas para el sector del vino, gastronomía o cualquier otra empresa. 

 

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